La historia

Monté esto porque yo lo perdí primero.

Yo trabajaba en la UCI

Era auxiliar de enfermería. Iba de hospital en hospital, donde podían contratarme: Barcelona, Huesca, donde saliera. Casi siempre en cuidados intensivos.

De cada nómina, lo que me sobraba lo metía en bitcoin. Nunca vendía. Compraba, guardaba, y a la siguiente nómina otra vez. Pensaba a largo plazo, aunque en mi entorno casi nadie lo veía así.

Daniel Brosed en la UCI del Hospital Sant Pau de Barcelona
Daniel Brosed en el quirófano del Hospital San Jorge de Huesca

Lo guardaba y no lo tocaba

Lo metí todo en una cartera fría: un aparato pequeño, sin conexión a internet, con las claves bajo mi control. Para abrirlo hace falta una lista de 24 palabras. Yo las apunté en un papel.

Un papel. Una sola copia. Un solo lugar.

Primer día de Daniel Brosed invirtiendo en bitcoin, en Huesca

El día que el papel desapareció

Volví a casa un día y el papel no estaba. Busqué por todas partes, cajón a cajón, libro a libro. No apareció nunca.

Sin esas 24 palabras, el aparato es plástico. El bitcoin sigue ahí, pero ya nadie puede tocarlo.

No fue un robo. No fue un fallo de internet. Fue un papel que ya no estaba.

El equipo que tenía Daniel Brosed antes de perder el acceso a su bitcoin

¿Cómo se guarda algo que vale una fortuna?

¿Cómo se guarda el oro? En una cámara acorazada.

Cuando lo perdí, me prometí que no me volvería a pasar. Ni a mí ni a nadie a quien pudiera ayudar.

Así que busqué cómo guardar el bitcoin con la misma seriedad con la que se guarda el oro, y en España no encontré casi nada.

Así empezó VaultBit

Si el oro se guarda en bóvedas, el bitcoin no debería ser distinto.

Empecé a darle forma a la idea: un sitio de verdad donde guardar lo que abre el acceso a tu bitcoin, con un método claro y ordenado.

Pero antes de construir nada grande, había algo más urgente: la mayoría de la gente ni siquiera sabe que su bitcoin corre peligro hasta que lo pierde. Como me pasó a mí.

Y de ahí nació la consultoría

Para quien todavía no entiende por qué hace falta todo esto, o lo entiende pero no sabe por dónde empezar, está VaultBit. La consultoría.

Miramos cómo tienes hoy tu bitcoin, te explicamos lo que haga falta sin tecnicismos y te lo dejamos bien montado. Preparamos, con un notario, cómo lo recibe tu familia el día de mañana. Yo no soy abogado ni asesor fiscal: para eso trabajo con profesionales que firman cada cosa en su sitio. Yo coordino y tú tratas con una sola persona.

Cobro por acompañarte, nunca por tus claves. No las veo en ningún momento.

Daniel Brosed Giral, fundador de VaultBit, hoy

Y a futuro, vuelvo a la idea original

Lo que perdí yo, tú no tienes por qué perderlo.

El plan a largo plazo sigue ahí: cuando hayamos acompañado a mucha gente y la idea esté bien probada, construir ese sitio de verdad donde guardar lo más importante con la seguridad de una cámara acorazada.

Mientras tanto, hago lo que de verdad importa hoy: que no pierdas tu bitcoin, y que tu familia no se quede fuera el día de mañana.

¿Te suena de algo mi historia?

Si tienes bitcoin y nunca te has parado a pensar qué pasaría si pierdes el acceso, o si tú faltas, hablemos. Sin compromiso.